Hummus

Una tapita ideal, alta en proteínas y fibra y si tienes prisa siempre puedes hacer trampa y usar garbanzos precocinados de bote (bajos en prana, pero bueno, mientras sea la excepción y no la regla, no pasa nada).
Quitar las pieles favorece la digestión de los garbanzos, además en esta receta uso una especie india llamada hing famosa por sus propiedades anti-gaseosas que equilibra el efecto flatulente de estas legumbres en sistemas digestivos vata. Con un bote de hing en la cocina ¡ya no tienes por qué temer un plato de garbanzos!

Ingredientes

200g garbanzos secos
¼ taza de zumo de limón
½ cucharadita de hing
¼ taza de tahini
1 cucharadita de sal

Elaboración
Pon los garbanzos a remojo toda la noche o por lo menos 6 horas. Cuélalos y tira el agua. Pon los garbanzos en una olla grande con mucha agua (el triple de agua que de garbanzos) a fuego alta hasta que hierva el agua. Baja el fuego y mantenlo en ebullición durante una hora o hasta que los garbanzos estén blandos, si hace falta pon más agua en la olla.

Cuela los garbanzos pero esta vez guarda el caldo. Deja que se enfríen un pco y luego frota los garbanzos hasta que se les afloje la piel, ahora cúbrelos con agua fría en un cuenco y verás cómo las cáscaras flotan – recógelas y tíralas. Si quieres un hummus ultra cremoso, quita las cáscaras que queden ¡paciencia!

Pon los garbanzos pelados en la batidora con el zumo de limón, hing, tahini y la mitad de la sal. Bátelo hasta conseguir un puré cremoso, si hace falta añade un poco del caldo de garbanzos que habías guardado. Añade el resto de la sal si está soso.

2020-04-20T13:11:43+00:00

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